Hay planes que empiezan cuando llegas a la discoteca, otros cuando abres la primera botella de cava… y luego están los que empiezan en el momento en que aparece una limusina por Barcelona y todo el mundo empieza a mirar.
Porque seamos sinceros: puedes ir andando, coger un taxi, pedir un VTC… o aparecer en una Hummer rosa con música, luces y un grupo de amigos dentro. La decisión parece bastante clara.
A lo largo de los años, el alquiler de limusinas en Barcelona ha dejado unas cuantas anécdotas curiosas. Algunas son de película. Otras son directamente difíciles de explicar al día siguiente.
Esta probablemente sea una de las frases más repetidas.
El grupo está esperando en una esquina, uno mirando el móvil, otro diciendo “creo que llega en cinco minutos” y el típico amigo que pregunta cada treinta segundos:
—¿Ya viene?
Y de repente aparece una limusina larga.
Silencio.
Todos miran.
—¿Esa es la nuestra?
Sí. Era la vuestra.
En Limusinas Premium Barcelona tienen diferentes opciones, desde Lincoln hasta Hummer y vehículos para grupos más grandes. Algunas de sus limusinas incluyen incluso karaoke, cava o refrescos y parada para hacer fotos.
El problema viene después: conseguir que el grupo entre dentro sin que alguien diga “espera, espera, hazme una foto aquí”.
Y otra.
Y otra.
Cuando quieres darte cuenta han pasado diez minutos y todavía no ha arrancado.
Las despedidas de soltero y soltera son probablemente una categoría aparte.
El plan suele ser sencillo: “Una horita de limusina, unas fotos y después cenamos”.
Mentira.
A los cinco minutos ya hay música, alguien está haciendo de DJ, otro está intentando convencer al conductor de que ponga su canción favorita y el novio o la novia empieza a pensar que quizá debería haberse quedado en casa.
Una empresa especializada en este tipo de celebraciones es Custo Barcelona, donde puedes encontrar servicios relacionados con limusinas y celebraciones en Barcelona.
La verdadera anécdota suele llegar cuando termina la hora contratada.
—¿Ya hemos llegado?
—Sí.
—¿Ya?
Exactamente. Esa hora ha pasado más rápido que cualquier clase de gimnasio.
Hay personas que dicen que quieren algo discreto.
Hasta que ven una Hummer rosa.
Entonces ocurre algo curioso: mágicamente dejan de querer ser discretas.
En Hummer BCN cuentan con diferentes opciones de limusinas y Hummer para celebraciones, cumpleaños, bodas y despedidas. Entre su oferta aparecen también limusinas con karaoke y servicios para grupos.
Y aquí aparece una de las escenas más habituales de Barcelona: la Hummer circulando y la gente de la calle girándose para mirar.
Los ocupantes, por supuesto, intentan hacerse los interesantes.
Pero por dentro están todos:
—¡MIRA, NOS ESTÁ MIRANDO!
Sí. Os está mirando todo el mundo.
Es una Hummer rosa. Tampoco es precisamente invisible.
Hay una regla no escrita en cualquier limusina con karaoke:
Nunca preguntes quién quiere cantar.
Porque en cuanto alguien coge el micrófono, ya no lo suelta.
Empieza con una canción.
Después otra.
Después aparece alguien que dice “yo esta me la sé”.
Y cinco minutos después tienes a ocho adultos cantando como si estuvieran en el Palau Sant Jordi.
Lo mejor es que nadie canta bien.
Pero da igual.
Precisamente ahí está la gracia.
En Alquiler Limusinas y Hummers Barcelona aparecen opciones como Lincoln, Hummer, Limobus y Discobus, además de servicios con karaoke, cava, refrescos y parada para fotos.
El karaoke dentro de una limusina tiene una característica especial: aunque desafines, nadie puede escaparse.
Otra escena clásica.
El conductor:
—Tenemos una parada para hacer fotos.
El grupo:
—Perfecto, cinco minutos.
Veinticinco minutos después…
Una foto de grupo.
Una foto individual.
Una foto saltando.
Una foto seria.
Una foto haciendo el tonto.
Una foto con la limusina.
Una foto entrando en la limusina.
Una foto saliendo.
Y, por supuesto, la foto para Instagram.
Porque si no hay foto, aparentemente no ha ocurrido.
También hay cumpleaños que empiezan tranquilamente.
“Solo queremos sorprenderle.”
El cumpleañero sale del restaurante y ve una limusina.
Primero pone cara de sorpresa.
Después de emoción.
Y finalmente pregunta:
—¿Pero cuánto cuesta esto?
Error.
Nunca preguntes eso delante de tus amigos.
La gracia de alquilar una limusina es precisamente que durante un rato puedes olvidarte de lo normal. No hace falta esperar a casarse o cumplir 50 años. Un cumpleaños, aniversario, despedida, graduación o simplemente una noche con amigos puede ser suficiente excusa.
Y quizá esa sea la parte más divertida.
Barcelona ya tiene bastante ambiente por sí sola. Pero verla desde una limusina cambia completamente la experiencia.
Mientras el resto de la gente está esperando un taxi, tú vas sentado dentro con tus amigos, música, fotos y brindis.
Y probablemente alguien estará diciendo:
—Esto tenemos que repetirlo.
El problema es que normalmente esa frase se dice justo cuando todavía quedan varias horas de fiesta.
No existe una única forma de disfrutar del alquiler de limusinas en Barcelona. Hay Lincoln para grupos más pequeños, Hummer para quienes quieren llamar un poco más la atención, vehículos grandes para grupos numerosos y opciones con karaoke, cava y otros extras. Las cuatro empresas mencionadas ofrecen distintas alternativas, por lo que merece la pena comparar modelos, plazas, duración y qué incluye cada servicio antes de reservar.
Eso sí, hay algo que ninguna empresa puede garantizar:
Que al día siguiente recuerdes absolutamente todo.
Pero quizá esa sea precisamente la gracia de algunas noches en Barcelona.

